El Puente Colgante de Bizkaia

El Puente Colgante de Bizkaia, construcción monumental en la desembocadura del río Nervión, fue el primer puente de este tipo que se construyó en el mundo. Hoy en día es patrimonio de la Humanidad.

A finales del siglo XIX la capital de Bizkaia estaba transformándose en una ciudad progresista y conocida a nivel mundial. Los visibles adelantos de Bilbao comenzaban a llamar la atención de las naciones más fabriles. Estas transformaciones también alcanzaban al resto de la provincia. En septiembre de 1893 en la villa marinera de Bermeo se inauguraba un soberbio casino construido por el notable arquitecto Severino Achúcarro.

Por las mismas fechas, el director de la Gran Ópera de París, Pedro Gailhard, recorría los pueblos de la costa con el objetivo de estudiar sus costumbres. El motivo no era otro que terminar su obra titulada Guernica, una ópera en tres actos y cuatro cuadros. Su argumento, un episodio de la última guerra carlista desarrollado en Elorrio.

Pero una de las construcciones más monumentales terminadas en este año fue el Puente Colgante de Bizkaia. Era éste un hermoso puente que cruzaba el Nervión en su desembocadura, uniendo la pintoresca villa de Portugalete con la deliciosa playa de Las Arenas.

El original Puente Colgante de Bizkaia

El original Puente Colgante de Bizkaia

Alberto de Palacio

La original construcción fue ensalzada por la prensa de la época y por muchos arquitectos e ingenieros involucrados en el creciente desarrollo de la ingeniería mecánica. Su autor era un innovador arquitecto, Alberto de Palacio. La joven promesa ya tenía claro en su mente la creación de un monumento universal que podría competir con la torre Eiffel.

Dos años antes, en 1891, Palacio había proyectado el Monumento a Colón, que fue primer premio y medalla de oro en el concurso internacional de la Exposición Universal de Chicago en 1892. Este concurso recogía uno de los acontecimientos de más trascendencia registrados en la historia universal: el descubrimiento del nuevo mundo. El proyecto fue calificado de magnífica idea y de refinado gusto estético. Asímismo se le unían todas las condiciones de seguridad requeridas en monumentos de esta índole. Sin embargo, nunca se pudo llevar a cabo por falta de inversores.

El Puente Colgante de Bizkaia

El Puente Colgante de Bizkaia fue inaugurado en los primeros días de agosto de 1893. De una esbeltez primorosa, estaba colocado sobre cuatro torres elegantes y artísticamente delineadas, cuya elevación era de sesenta y tres metros. Las dos torres de Portugalete estaban separadas de las dos torres de Las Arenas por 160 metros, que era la distancia entre ambas orillas. En el tablero de unión entre las torres de Portugalete y Las Arenas iban montados los raíles que se encontraba a cuarenta y cinco metros sobre los muelles. Por estos raíles marchaba una especie de vagón en el aire, el trasbordador, que podía transportar hasta 30.000 kilos en cada recorrido sin ninguna clase de peligro.

El trasbordador estaba destinado a transportar pasajeros principalmente, y en él cabían holgadamente hasta doscientas personas. La travesía duraba un minuto. El ingenioso sistema de suspensión no ofrecía riesgos, pues existían cables cruzados que evitaban los efectos del aire más huracanado. Los trasportadores eran movidos por una máquina a vapor de veinticinco caballos de fuerza, colocada en una de las torres. La máquina también ponía en funcionamiento un cable sin fin por lo que el traslado del trasbordador se realizaba sin molestias y con gran suavidad. Todo estaba previsto para reparar cualquier avería que pudiese ocurrir durante la travesía.

La obra se terminó sin que ningún accidente desgraciado ocurriera entre los obreros. Cosa bastante rara en esta época, aparte de la importancia y de las especiales circunstancias en que tuvo que verificarse todo el trabajo.

Proyecto del Puente Colgante de Bizkaia

Proyecto del Puente Colgante de Bizkaia

La prosperidad de un pueblo

La prensa de la época escribió sobre el evento y reprodujo fotografías del puente. La obra les recordaba las atrevidas construcciones cuya realización solamente se practicaba en Norteamérica. También prodigaron grandes elogios a su creador, al que consideraban digno de figurar a la par de los científicos más sobresalientes. El costo total de la obra ascendió a 670.900 pesetas. Pero sus ingresos anuales se calcularon en 96.000 pesetas. Como se puede apreciar, el puente siempre produjo un beneficio nada despreciable a su empresa constructora.

El día de su apertura al público, fue inmensa la cantidad de gente que atravesó de una a otra orilla. Alberto de Palacio realizó varios paseos, siendo muy aplaudido. La empresa constructora ofreció un banquete a todos los ingenieros que estuvieron bajo la dirección del arquitecto. En el momento del brindis éstas fueron las palabras pronunciadas por el ilustre arquitecto:

Reciba quien tanto trabaja por la prosperidad de su pueblo, una nota alentadora de los que en estas apartadas regiones somos admiradores constantes de su talento, enorgulleciéndonos de que haya en nuestra querida tierra hombres de su talla excepcional que tan dignamente la honren.

El Puente Colgante de Bizkaia desde Portugalete

El Puente Colgante de Bizkaia desde Portugalete

Notas

Obras más importantes de Alberto de Palacio llevadas cabo a finales del siglo XIX:

  • 1883-84, participa en la construcción del Palacio de Velázquez en el Parque del Retiro, Madrid.
  • 1884-1891, colabora en la ejecución de la sede del Banco de España, Madrid.
  • 1887, participa en la construcción del Palacio de Cristal en el Parque del Retiro, Madrid.
  • 1888-1892, diseña y construye la Estación de Atocha, Madrid.
  • 1890-1893, diseña y construye el Puente Colgante de Bizkaia.

Deja un comentario